Quieres escaparte unos días. Por fin has elegido el tipo de viaje y el destino. Te decantas por una ciudad.  Ahora le toca el turno al hotel. El lugar que se convertirá en tu “casa” por unos días. Es habitual guiarse solamente por el precio pero hay muchas más variables que deberías tener en cuenta a la hora de elegir un hotel. Está claro que tener una experiencia agradable con tu lugar de hospedaje contribuirá a que tu escapada sea todavía más satisfactoria.

En este post te descubrimos algunas claves que te ayudarán a decidirte por tu hotel ideal. Toma nota.

Situación del hotel

 Uno de los aspectos más importantes es la ubicación. Si quieres conocer y patear una ciudad, lo ideal es alojarte en un hotel cerca del centro histórico.  Sobre todo si se trata de una ciudad pequeña no es necesario andar de un lado a otro con el coche. Lo ideal, poder llegar a todos sus atractivos dando un agradable paseo.

Además, otra cosa que tienes que tener en cuenta si eliges un hotel situado en el centro de la ciudad, es que cuente con garaje o zona de aparcamiento (a un precio lógico) para olvidarte del coche hasta tu marcha.

 Relación calidad-precio

Desde luego el precio de la habitación juega un papel esencial a la hora de tomar la decisión de alojarse o no en un hotel. Mentiríamos si dijésemos lo contrario. Eso sí, hay que valorar el precio teniendo en cuenta su situación, su categoría y los servicios que ofrece.

Opiniones de viajeros que ya se han alojado en el hotel

Es inevitable leer opiniones de otras personas antes de decidirte por reservar en un hotel. Existen páginas como Tripadvisor en la que puedes encontrar toda la información que necesitas. Esas opiniones en muchas ocasiones pueden resultarte muy útiles pero tómalas con cierta prudencia. Los criterios de valoración varían mucho de unas personas a otras. Además, hay gente que puede exagerar sus quejas. De forma general, quédate con los comentarios que más se repitan.

Un buen desayuno

¿Quién no piensa en el desayuno cuando reserva en un hotel? Suele ser uno de los servicios al que más atención se presta. El tipo de desayuno y su precio. Sin un buen desayuno, tu estancia puede resultarte incompleta. Eso sí, a un precio lógico y directamente proporcional a su calidad. Resulta muy valorado el servicio de desayuno buffet con una amplia selección de platos calientes y fríos, dulces y salados. Para todos los gustos. No hay mejor forma de comenzar el día.

 

Oferta gastronómica

Otro de los aspectos a tener en cuenta son las opciones gastronómicas que ofrece el hotel. Lo ideal es que se adapten a todos los gustos y necesidades. Muy valorado resulta un restaurante tranquilo y acogedor con una buena carta a base de productos locales. Pero también la disponibilidad de un menú más económico e, incluso, una carta de tapas o picoteo destinada a aquellas personas que buscan una opción más informal. Sin olvidarnos, claro está, de los más pequeños de la casa. Cuando se viaja en familia, disponer de platos pensados para niños se valora muy positivamente.

Conexión wifi gratuita

Parece un detalle sin importancia pero no lo es. En la actual sociedad en la que nos movemos es impensable no estar conectado constantemente. Que un hotel te ofrezca una óptima conexión wifi y encima de forma gratuita es un plus.

Servicios especiales y complementarios

No es lo más importante pero se valora muy positivamente que el hotel disponga de servicios especiales que se puedan adaptar a las necesidades de cada huésped. Es el caso, por ejemplo, de menús especiales para vegetarianos, diabéticos o personas con intolerancias o alergias alimentarias.

Además, si el hotel te ofrece servicios que pueden complementar tu estancia mucho mejor. Es el caso, por ejemplo, de un gimnasio o una zona bienestar (sauna, baño turco…). ¿A quién no le gusta llegar de un día de excursión y regalarse un ratito de relax?

Por último, recordarte que actualmente muchos hoteles ofrecen en sus propias páginas web el mejor precio garantizado de reserva además de una serie de ventajas exclusivas como pueden ser dejarte en la habitación un detalle de bienvenida, descuentos aplicables a sus servicios de restauración, acceso gratuito al gimnasio o al spa, late check-out… Merece la pena estudiarlas antes de decantarte por una forma u otra de reserva.

Esperamos que estos consejos te ayuden a escoger mejor tu hotel urbano. Ya sólo nos queda desearte una muy feliz estancia.